viernes, 20 de marzo de 2009
Solemos utilizar este término para designar las pequeñas monedas de poco valor que llevamos en los monederos o bolsillos.
Antiguamente (que se aprovechaba todo, no como ahora...), cuando una olla ("caldero") se estropeaba, se cortaba con unas tijeras, y se llevaba la pieza de metal a acuñar al taller correspondiente. ¿Qué metal era? Cobre, y por esa razón podía cortarse con unas tijeras. Los calderos no eran gruesos, así que una vez cortados, quedaba una plancha metálica delgada que podía transportarse fácilmente.De esta manera, de un utensilio estropeado, sacaban unas monedillas que podrían usar con posterioridad. He ahí el origen de "calderilla", del antiguo"caldero" de cobre.



